Sistemas urbanos: el estado de la cuestión y los ecosistemas como laboratorio |
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| Arquitextos 124.11 ano 10, set 2010 ISSN 1809-6298 | ||
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El estado nuestras ciudades y su incidencia ambiental
La vida en la Tierra viene cambiando a pasos largos, principalmente desde la Revolución Industrial. Los sucesivos impactos de la industrialización, la imparable artificialización del mundo y las nuevas producciones científicas y técnicas han modificado nuestra forma de vivir, de pensar, nuestros hábitos, costumbres y, por consecuencia, han surgido nuevas formas de habitar y de relacionarse. Las transformaciones aceleradas de la cultura y la superabundancia de acontecimientos, el cambio de relación entre espacio y tiempo y los excesos han cambiado el hombre de la modernidad para el de la sobremodernidad, segunda modernidad, pos modernidad, modernidad tardía, o como queramos denominarla, individualizando sus referencias, transformándola en un ser individualista, excesivo. Los lazos con la sociedad fueron renegociados y el individuo se transformó en el enemigo de los ciudadanos, y a lo mejor ya no pueda más ser denominado un ser social. "El principio de combinación de la definición estratégica de la acción social no orientada por las normas sociales y la defensa, por parte de todos los actores sociales, de su especificidad cultural y psicológica puede encontrarse en el individuo, y ya no en las instituciones sociales o los principios universales" (2). La modernidad significa el fin de un mundo o una orden regida por Dios y la asunción de que los humanos se encuentran aquí por su propia cuenta. Así, lo que el hombre hace puede ser desecho, o sea, la Modernidad es la época de la historia que piensa sobre si misma históricamente. |
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1 - EDUARDS, Brian; colaboración Paul Hyett. Guía básica de la sostenibilidad. Barcelona, Editorial Gustavo Gili, 2004, p. 53. 2 - BAUMAN, Zygmunt. La cultura como praxis. Barcelona, Ediciones Paidós Ibérica S.A., 2002, p. 27. |
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