Influencia francesa en el patrimonio cultural y construción de la identidad brasileña: el caso de Pelotas

 

Monografia Especialização em Conservação de Patrimônio Cultural em Centros Urbanos
Universidade Federal do Rio Grande do Sul - Brasil

 
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La cultura francesa siempre estuvo presente en la historia del Brasil, principalmente tras la llegada de la Misión Francesa en el año de 1816. Mismo no siendo la principal colonizadora del país y tampoco haber ejercido grande influencia política o económica sobre el Brasil, Francia contribuyó para la renovación de las artes producidas hasta entonces y para los cambios de los hábitos culturales y sociales de toda una sociedad, influenciando en la construcción de la identidad cultural brasileña. Francia no dominó la economía del Brasil como Inglaterra o Portugal, pero fue la responsable por la primera colonización cultural del país, que hasta el momento tenía solamente sus recursos naturales y minerales explorados por Portugal, que no tenia tanto interese con la educación y desarrollo del intelecto de la población de su colonia. Por lo tanto, fueron los franceses que influenciaron el comportamiento de las elites, determinando modelos de vida social y referencias intelectuales, desde la filosofía hasta la moda, de la gastronomía a la literatura.

En la ciudad de Pelotas, ubicada en el extremo sur del Brasil en una provincia llamada Río Grande del Sur, la influencia europea, en especial la francesa, también fue muy grande. A menudo se hace referencia a este hecho en la bibliografía histórica del Río Grande del Sur:

“es regla general caracterizarla a través de conceptos como riqueza, opulencia, refinamiento, elegancia, cultura y hasta mismo aristocracia. La razón para esto es atribuida al desarrollo de su entorno, de la industria del charque, durante el largo período que va de 1779 a los primeros decenios del siglo XX. Las charquedas, haciendo fortunas, condicionaron el florecimiento de prácticas y valores socioculturales que pueden ser rotulados sencillamente como urbanidad y intelectualidad”. (MAGALHÃES, Mário Osório, 1993, p. 9)

Pero la razón para el desarrollo cultural de Pelotas también está en el hecho de que, así como en los grandes centros urbanos brasileños de la época, la cuidad buscaba “europeizarse”, dando una grande importancia a el comportamiento educado, a las buenas maneras, a los hábitos y costumbres europeos.

El desarrollo de la región en el siglo XIX, el crecimiento urbano de la ciudad y el enriquecimiento de su elite (generado por las grandes charqueadas responsables por la economía del lugar) permitieron un grande avanzo sociocultural de la sociedad que vivía por ahí. Esta aristocracia de charqueadores tenía varios momentos de ocio y descanso, ya que la cosecha de las charqueadas era bastante curta (desde noviembre hasta abril), tuve como resultado estilos de vida urbanos, demasiado para la época si comparado a las cercanías de la ciudad. “El culto a las letras y a las artes y, más que eso, el requinte social se punieron como marcas genéticas, como emblemas de esta civilización”. (BOSISIO, Arthur; Mário Osório y Raul Lody, 2003, p.26)

Así como ocurría en algunas ciudades europeas, principalmente en Francia, Pelotas irradiaba cultura, novedades, informaciones y recibió un excepcional impulso en dirección a un proceso modernización en las últimas décadas del siglo XIX, influenciado seguramente por los conceptos e ideas venidas de Paris, que era considerada el centro de un imaginario social construido por la modernidad. La población de Pelotas, así como en cualquier grande ciudad y la propia Paris, podría ser identificada como una elite civilizada y con una cierta dosis de cultura, emergente y llena de “nuevos ricos”, nuevos barones, nuevos bachilleres, pero también era identificada como una sociedad que esclavizaba los negros, siendo bárbara y cruel. Pelotas era una ciudad de contrastes y diferencias sociales, donde la cultura europea contribuyó para crear la identidad que posee hoy. Todas las transformaciones culturales contribuyeron no solamente para la “modernización” de la ciudad, pero también atrajo diversos inmigrantes, incluyendo muchos franceses, que deseaban satisfacer las más variadas ambiciones personales en el nuevo mundo en el siglo XIX.

Así, la ciudad de Pelotas guarda hasta los días actuales las huellas de la influencia francesa en su patrimonio cultural. Sea en la arquitectura, con los casarones en estilo neoclásico y ecléctico, se a en el urbanismo, con las calles amplias como bulevares, sea nos costumbres de las confiterías, de la buena educación, de las relaciones sociales.

El objetivo de este trabajo de investigación es identificar como la Francia contribuyó para la creación de un imaginario colectivo de modernidad y para el desarrollo de la cultura y hábitos de la sociedad de Pelotas, incluso de su arquitectura y urbanismo, desde el siglo XIX hasta los días actuales. Se pretende analizar como Francia influenció artistas, pintores, arquitectos, escritores, músicos y toda una sociedad conociendo los orígenes de estas influencias, que empezaron a través de la llegada de la Misión Francesa, primeramente en la capital Río de Janeiro y después llegando al interior.

A pesar de todos los problemas económicos por los que Pelotas viene pasando en estos últimos años, como casi todas las ciudades del Brasil, la ciudad todavía es considerada un polo cultural, herencia de los tiempos áureos del desarrollo y enriquecimiento de su sociedad.

A través de este estudio podremos rescatar la memoria y percibir que el patrimonio, la cultura y la creación de la identidad de los pelotenses no están basados solamente en las características luso brasileñas como mucho pensaban y aún piensan.


Pelotas es una ciudad ubicada en la encuesta del Sudoeste, a la orilla del canal São Gonçalo que liga la Lagoa dos Patos y la Lagoa Mirim, las mayores del Brasil, en la provincia del Río Grande del Sur, en el extremo sur del Brasil. Ocupa un área de 1.921 km² y posee una población actual de 323.034 habitantes.

Charqueada es el nombre dado en la Provincia del Río Grande del Sur a la propiedad rural que produce el charque. El charque es una carne bovina salgada y cortada en trozos llamados de mantas que son expuestos al sol para secaren. El charque también puede ser llamado de carne seca o carne del sol.

PESAVENTO, Sandra Jatahy. O imaginário da cidade: visões literárias do Urbano – Paris, Rio de Janeiro, Porto Alegre. Porto Alegre: Ed. Universidade/UFRGS, 1999. p. 39.