La destrucción y la construcción |
||
Programa de Doctorado: Arquitectura, Patrimonio y Medio Ambiente: investigación, reflexión y acción Glenda Dimuro |
||
|
||
La novela de José Saramago, el Memorial del Convento, es una narrativa que recorre un periodo de aproximadamente 30 años en la historia de Portugal en el siglo XVIII. Es un retracto de la realidad, donde Don Juan V gobernaba el país, que sin embrago también era comandado por los poderes de la Inquisición e, a pesar de toda la riqueza de Portugal, el pueblo era miserable y sometido a la exploración. Este es un estudio de la novela de Saramago, donde sus personajes, sus historias, comportamientos sociales y contexto urbano donde están inseridos, serán analizados bajo el ámbito de la decadencia, destrucción, degradación, pero también de la construcción, permanencia y continuidad. Es una reflexión sobre la importancia de vernos el mundo como él es, sin las máscaras impuestas y donde debemos ver tanto las bellezas cuantos las suciedades que en él existe. Reflexión sobre los sueños, poderes y voluntades. Son pensamientos también sobre la vida y el tiempo, el tiempo de duración de la vida, la “vida útil” de determinada cosa o persona antes del inicio de su proceso de degradación y transformación. Hay un tiempo para todo y algo que hoy es algo, ayer fue una cosa y quizá mañana será otra. “Hay un tiempo para construir y un tiempo para destruir, unas manos asentaron las tejas de este tejado, otras lo echarán abajo, y todas las paredes si es preciso.” La permanencia está para el estancamiento así como el crecimiento está para la instabilidad. Todo se cambia y todo se transforma, estando en creciente transformación y destrucción. “Oh, madre, qué es nacer, Nacer es morir.” Así ocurre con la vida de los personajes de Memorial del Convento, así es la construcción del convento de Mafra. Todas las historias están ligadas con las obras del convento, que é o epicentro de la novela y atrae a todas las trayectorias. Sus personajes están divididos entre la sofisticación de la nobleza de la Corte, con todos sus excesos, y la pobreza y simplicidad de la vida popular, con las suciedades de las calles, enfermedades y diferencias sociales. Trabajos del cotidiano, esfuerzos colectivos, sentimientos, ideales y mitos. Autos de fe, procesiones, bodas de infantes, hogueras de la inquisición, una maquina de volar, un convento, un hombre sin la mano izquierda, una mujer que ve los hombres por dentro, un rey, una reina, un heredero. En verdad la novela empieza con la necesidad del rey en perpetuar su especie a través de un heredero, más que eso, un sucesor para el trono. La construcción de la historia empezó con un cambio de favores: un hijo a un convento. |
||